Carlos Correa y el fin de la “era Castro” en la presidencia de Cuba: “No puede ser comparado con la Perestroika. El PC va a seguir teniendo mucho poder”

El ex Secom de Bachelet vivió su infancia y adolescencia en la isla. En el día en que se anunciará al sucesor de Raúl Castro analiza lo que puede venir en la sociedad cubana tras este momento histórico: "Levantarse contra un Castro era un cuadro bien difícil, pero hacerlo en contra de alguien que no lo es, ya es algo diferente". Espera...
El ex Secom de Bachelet vivió su infancia y adolescencia en la isla. En el día en que se anunciará al sucesor de Raúl Castro analiza lo que puede venir en la sociedad cubana tras este momento histórico: "Levantarse contra un Castro era un cuadro bien difícil, pero hacerlo en contra de alguien que no lo es, ya es algo diferente". Espera que el Gobierno de Piñera entregue más facilidades para que cubanos ingresen a Chile.
Publicado el 19.04.2018
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Carlos Correa Bau aún mantiene contacto periódico con Cuba. Producto del exilio, llegó a la isla en 1974 -con 3 años de edad- y regresó a Chile 16 años después, en 1990. El ex Secretario de Comunicaciones del gobierno de Michelle Bachelet tiene en su celular diversos grupos de WhatsApp con amigos de colegio y de su juventud cubana, que hoy se reparten entre La Habana y Miami. En estos días ha seguido de cerca el proceso en que Raúl Castro deja la presidencia, dando término a 59 años de “dinastía castrista”. En conversación con  “El Líbero”, analiza y explica las repercusiones de este cambio en el que asumiría Miguel Díaz-Canel.

-¿Qué implica que Raúl Castro deje de ser Presidente de Cuba?

-En Cuba hay dos fuerzas que dirigen la actividad política, una de ellas el Partido Comunista de Cuba. El partido decide todo, lo que ellos llaman la política de cuadros. Decide quién asciende y quién no, desde el jefe de talleres, directores de empresas, hasta los niveles más altos. Por otro lado, está el Gobierno. La gente “elige”  -y Correa subraya que la palabra sea entre comillas- la Asamblea Nacional que es el cuerpo legislativo. Ellos eligen al Consejo de Estado y el presidente de ese consejo es el equivalente a nuestro Presidente de la República, que sería Miguel Díaz-Canel, pero no debiera generarse grandes diferencias.

-Ya se ha dicho que el castrismo no se acaba, considerando que Raúl Castro seguirá liderando el PC, ¿pero qué significa que alguien que no sea un Castro presida el país tras 59 años de esa “dinastía”?

-No creo que en Cuba se genere un cambio de eje político.

-Pero ya hubo cambios entre la salida de Fidel y la llegada de Raúl Castro.

-Bueno, Raúl ha sido mucho más pragmático. Él ha liderado lo que se llama un “socialismo sustentable”. Sí, eso fue un giro, pero fue posible porque él tiene una legitimidad dentro del esquema revolucionario, pero aún así, Fidel nunca abandonó la supervigilancia del gobierno, hasta que la salud se lo permitió. Seguía escribiendo columnas en Granma, donde dictaminaba hacia dónde debía ir la política, y hasta recibía en ropa deportiva a dirigentes internacionales, incluyendo a la Presidenta Bachelet.

-También en la era de Raúl Castro, se ubica la histórica visita del Presidente de EE.UU., Barack Obama, y una serie de medidas económicas, como permitir un aumento en la entrada de divisas, facilidades para que viajaran cubanos a la isla…

-Claro, porque en ese momento la salud de Fidel ya no le permitía estar activo. Raúl, además, siempre decía que si Estados Unidos tiene buenas relaciones con Alemania, con Japón, con Vietnam, que son países con los que tuvo guerras, por qué no con Cuba donde no ha habido ese nivel de conflicto, salvo el tema ideológico. Y le fue bien con eso, hoy hay 100 vuelos diarios entre EE.UU. y Cuba y eso significa más recursos, no solo en lo turístico.

Díaz-Canel es bastante cuidadoso, no ha caído en error de los otros protegidos (como Felipe Pérez Roque, Carlos Lage) que creyeron que tenían vuelo propio y se les hizo saber de inmediato que no era así”.

-Si con Raúl Castro hubo una cierta apertura, ¿se puede concluir que con Miguel Díaz-Canel esta puede aumentar?

-Esto no puede ser comparado con la Perestroika soviética. El PC va a seguir teniendo mucho poder. Y Díaz-Canel, por lo que se sabe, mantendrá la idea del socialismo sustentable y eficiente, pero no un cambio político. Es ingeniero civil, es bastante cuidadoso, no ha caído en error de los otros protegidos (como Felipe Pérez Roque, Carlos Lage) que creyeron que tenían vuelo propio y se les hizo saber de inmediato que no era así. Él sabe que no puede hacer algo distinto, al menos en el corto plazo, de lo que piensa Raúl Castro. Lo que sí va a pasar es que tendrá que enfrentar complejos desafíos. De hecho, Raúl se retira de manera astuta en el momento adecuado.

-¿Cuáles son esos desafíos que se le vienen?

Son decisiones que las va a tener que tomar Díaz-Canel y si se genera impopularidad por alguna medida, quien pagará el costó será él, no Raúl. Lo más difícil que se viene es la unificación de la moneda. Cuba tiene dos monedas, el peso convertible (CUC) que aceptan en toda el área turística. Pero la mayoría de los cubanos recibe su sueldo con el CUP, que es el peso cubano. Con él se pagan todos los productos subsidiados del Estado y las prestaciones estatales. Esta unificación va a sincerar diversas cosas, como lo bajo de los sueldos, puede genera inflación, subirá el costo de la vida, el desempleo, etc. Y en Cuba se han ido acumulando grandes diferencias sociales.

Y otro problema que deberá enfrentar es la denuncia de ataques acústicos en la embajada de EE.UU. en Cuba. Se presume que son cosas de espionaje, pero allá en Cuba creen que es algo de Rusia, culpan a los “bolos”, como le dicen allá a los rusos, pero no pueden hacer mucho contra Putin.

“Levantarse en contra de alguien que no sea Castro ya es algo diferente”

-¿Ante esos problemas, en particular los económicos, la gente en Cuba será capaz de levantarse contra el nuevo gobierno?

-Levantarse contra un Castro era un cuadro bien difícil, pero hacerlo contra de alguien que no sea Castro ya es algo diferente. Y medidas económicas que le afecten a la gente puede generar descontento. Pero hay que tener en cuenta que si se genera una crisis política, el mismo PC cambia al Presidente y pone a otro.

-¿Cuánto influye en la sociedad que el “verde oliva” ya no esté en la presidencia?

-Hoy en Cuba más de la mitad de los cubanos nacieron después de la revolución, el año 59. La relación que se tiene con la revolución es que siempre ha existido, lo tienen como parte de la Historia. Además, la oposición política no es muy fuerte en Cuba, ellos son más conocidos fuera del país.

-Pero si no existen libertades políticas, se entienden que la oposición no tenga visibilidad dentro de su país.

-Bueno, pero por ejemplo, en Polonia comunista surgió Lech Walesa y a él lo conocían todos. No hay un Lech Walesa en Cuba.

“Chile debiera dar facilidades para que llegaran cubanos”

-¿Considera que el gobierno del Presidente Piñera, tal como lo hizo para los venezolanos, debiese establecer una visa de responsabilidad democrática para los cubanos que quieran venir a Chile?

-Es que no entiendo mucho la lógica del gobierno porque antes los venezolanos no necesitaban visa para entrar, era solo con pasaporte, por lo que ahora les resulta más difícil. Creo que la señal que pensó fue creer que son posibles votantes para la derecha, cuando adquieran ese derecho en Chile.

-¿Pero aun así, cree que se debiera facilitar la llegada de cubanos a Chile?

-Chile debiera dar facilidades para que llegaran cubanos. Ya les resulta difícil llegar, es muy complejo que les den visa para ingresar. Pero si el Gobierno diera más facilidades para los cubanos, Chile ganaría muchísimo porque es un pueblo extremadamente calificado. Las comunidades cubanas que viven en México, España, Estados Unidos, son muy prósperas. Se puede captar profesionales de muy buena calidad. Eso sería una política de Estado muy buena.