En conversación con "El Líbero", el ex subdirector de la Secom en el gobierno de Michelle Bachelet analiza la primera franja de los candidatos a las primarias. Dice que Beatriz Sánchez imita a Bachelet y que lo mostrado por Ossandón es similar a la estrategia que usó Donald Trump.
Publicado el 16.06.2017
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El miércoles se transmitió el primer capítulo de la franja electoral previo a las primarias del 2 de julio, donde participarán los candidatos de Chile Vamos –Sebastián Piñera, Manuel José Ossandón y Felipe Kast– y del Frente Amplio –Beatriz Sánchez y Alberto Mayol-, y donde la coalición oficialista, la Nueva Mayoría, será la gran ausente.

Para el ex subdirector de la Secom del gobierno de Michelle Bachelet, Carlos Correa Bau, ese escenario es “fatal para las candidaturas de Carolina Goic y Alejandro Guillier”. Pero además analiza el mensaje que quiso entregar cada uno de los candidatos en televisión, y destaca que la pieza audiovisual de Sánchez transmitió uno similar al de la actual Mandataria en sus campañas del 2005 y 2013. “Es como si fuera la tercera vuelta de Bachelet”, sostiene.

– ¿Cómo se puede evaluar la franja, hasta ahora?

– Lo primero es que los cinco videos estuvieron muy entretenidos. De hecho, todos han generado conversación. Hay un esfuerzo de los equipos de entender cuáles son las audiencias y del rol que juega la franja. Un ejemplo, es que el primer día tuvo 44 puntos de rating, evidentemente es mucho más de lo que circulan en los programas políticos de televisión, y en efecto hay gente que se está enterando de las primarias por la franja, entonces como elemento de información funciona súper bien. Así, ya hay mucha más gente que conoce la existencia de las primarias, las cuales todavía no estaban tan calientes como se van a poner ahora. Pienso que el primer día, los cinco comandos tuvieron razones para celebrar.

– Lograron entonces transmitir sus mensajes…

– Pienso que hay matices, pero en general las cinco están bien hechas y fueron entretenidas.

– ¿Qué le pareció la propuesta del ex Presidente Piñera? 

– Él asumió que es el líder de la competencia, tiene 25 puntos en las encuestas y en primera vuelta podría sacar 40 -y con una ventaja muy buena en la segunda vuelta-, y dentro de Chile Vamos es quien debería lógicamente ganar. Por tanto, lo que tiene que hacer es llevar gente a votar y que no se le escapen electores. Si ocupamos un término de marketing, Piñera es como la marca líder del mercado, y el objetivo de esa marca siempre es más bien preservar su participación de mercado y para eso lo que hacen normalmente es fidelizar a su público por la vía de destacar sus atributos y eso es lo que hizo Piñera.

– ¿Debería en los próximos días mantener un relato similar?

– Tiene que fidelizar su audiencia, porque las otras dos franjas de Chile Vamos van a ir sacándole votos a él, aunque Kast diga que no, a quien más le quita votos es a Piñera. Entonces Piñera tiene que seguir fidelizando a su audiencia y eso no es tan fácil, porque todo el mundo va a atacar a Piñera. Pero la franja estaba en el tono de que él es el Presidente y los demás son candidatos; él dice una frase que es parecida a la que dijo Bachelet en El Informante, sobre que hacer propuestas es muy fácil, pero otra cosa distinta es gobernar.

– Y la propuesta de Ossandón ¿a qué apunta?

– Pienso que él se hace cargo de una deficiencia que tiene su campaña que son las regiones. Principalmente se filma conversando con gente de regiones y hace el mismo ejercicio que hacía Trump de ir a la casa de los trabajadores. Hay que recordar que Trump ganó hablándole al público de la clase blanca trabajadora, a los cuales les dijo ‘ustedes son el verdadero motor de Estados Unidos’, ‘ustedes van a hacer que América sea grande de nuevo’, ‘a los políticos ustedes no les interesan’, hay un discurso famoso donde les dice ‘a ustedes los tratan como ignorantes, pero son honestos, son de verdad, gente de trabajo’. Ossandón va a la misma clave de Trump, de ir a la clase trabajadora y, de hecho, todas sus imágenes tienen que ver con eso.

– Por otra parte está la de Felipe Kast en donde muestra a su equipo de trabajo…

– Su campaña está pensada en un target que es bien específico, que es -por llamarlo de alguna manera-, el público Starbucks. Es una franja para ser mirada en un Starbucks, además con una filosofía de que los problemas del Estado de Chile no son problemas políticos, sino que si uno se levanta temprano los puede resolver, en el fondo que son problemas de gestión. Entonces él hace un franja llena de tareas, así como si fuera una especie de ejercicio de coaching de gestión, estos métodos nuevos de hacer muchas tareas el mismo tiempo, y pone gente muy inteligente hablando de temas que son primordiales para reformar Chile. Para el mundo Starbucks está muy bien, entiendo que ese es el mundo que quiere captar, el mundo profesional joven. Y la otra cosa, es que desde el punto de vista técnico su franja es la mejor realizada, y en eso se nota la mano de Hernán Larraín Matte y su productora. Los tipos saben y no hay nada que decir al respecto.

– ¿Entonces los votos de la centro-derecha se los están disputando Piñera con Kast?

– Sí, porque Ossandón le habla a la clase trabajadora, no al joven profesional de clase media alta que va al Starbucks. Felipe Kast compite con Piñera, de hecho es un problema que tiene, un ejemplo es el debate radial donde Kast trataba de competir con Ossandón. Pero ese público que él busca tiene dos opciones: o no vota, y si votara, no votaría por Ossandón.

– En cuanto al Frente Amplio, el video de Beatriz Sánchez ha llamado la atención y ha sido bien valorado en términos generales. ¿Qué le parece?

– Su franja tiene muchas referencias a las franjas de Bachelet en 2005 y sobre todo a la del 2013. La primera parte es como la del 2005, el relato es sobre ella y cuenta que por ser mujer la vida le ha costado mucho más; después, la dramatización que hace ella de la niña con leucemia que está en el bingo se parece mucho a una pieza de la campaña de Bachelet de primera vuelta que era de una familia que tenía dos niños que quedaban en la universidad y tenía que decidir a cuál mandaba, que era incluso la misma velocidad dramática. Sus creativos lo que hicieron fue mirar las piezas de Bachelet y además de eso es consistente con parte de la estrategia de ella de ir sobre el bacheletismo. Yo creo que los indecisos que están dando vuelta son todos de la Nueva Mayoría.

– Entonces, ¿ella quiere parecerse a Bachelet?

– Su franja es como si fuera la tercera vuelta de Bachelet, por decirlo de alguna manera. De hecho, la referencia de las piezas y la narrativa que hace de sí misma es muy parecida a la que hizo Bachelet el 2005 y también a la que hizo en la franja, cuando cuenta la historia de cuando vuelve de Nueva York. Es el mismo tiempo dramático y después pone una pieza absolutamente igual contando el mismo drama. Ella dice ‘yo soy la verdadera Bachelet’, yo voy a hacer lo que Bachelet no pudo o no quiso hacer. Ese relato que tiene la candidatura de Beatriz Sanchez en la franja se ve reflejado plenamente, ella transmite lo que el relato de su campaña es, y además deja claro al público que está apuntando: al bacheletismo que está disperso. En televisión se le permite a Beatriz Sánchez, además de ese lenguaje muy bacheletista, llegar a un público que ella todavía no tiene, que es el público de la clase media y media baja, sobre todo mujeres, que es un público que ella no ha capturado. Como decía la CEP, ella sigue siendo popular en jóvenes de clase media alta, en los votantes de Kast, pero en versión ‘progre’.

– Y por otra parte, está Alberto Mayol, a quien han catalogado de “provocador”…

– Él hace una cosa muy entretenida, pienso que su pieza del primer día está muy buena y bien hecha, que es evidentemente una provocación bastante dura. Por cierto que también, hay una pieza de la segunda vuelta de Bachelet que se parece mucho, que se llama ‘no votes’, que es muy similar en el relato y en cómo está construida, aunque la diferencia es que ésta es mucho más agresiva. Mayol hace una provocación para el primer día y es muy efectivo, lo logra. El ‘no entiendes nada’ todavía sería Trending Topic si no fuera por el debate radial. Pero la franja dura 15 días, y uno tiene que mantener ser más audaz que el resto porque el ‘no entiendes nada’ funciona para el primer día, pero repetido no. Él ya instaló que su tono es la novedad y tiene lógica, porque de los cinco es el menos conocido, el que menos ha estado en los medios, por tanto tiene más obligación de llamar la atención. Además de eso, busca con el relato de su pieza decir que Chile ha vivido una especie de Matrix, de falta de verdad y engañados por la televisión. Hay que fijarse que hay televisores en el piso y van pasando personajes y hechos.

Impacto de la franja y ausencia de la NM

– ¿Tiene un rol significativo la franja, en cuanto a la cantidad de gente que decide por quién votar mientras es transmitida?

– Sin duda. Lo que logró el primer día es que se supiera sobre las elecciones primarias, y lo hiciera un público que normalmente no consumen política en los medios. Si se miran los datos de la CEP, dicen que el 9% de las personas consume política en los medios, entonces la franja es significativa, porque es gente que no ve este tipo de contenidos. Por tanto, es gente que no tiene información respecto a la existencia de primarias y quiénes son los candidatos y sus propuestas. La franja ha logrado llegar a un público que hasta ahora no sabía de las primarias y eso lleva gente a votar, eso está demostrado. La franja es un súper buen aliciente para que la gente vaya a votar; además hay que considerar que el gobierno, a diferencia de la vez pasada, no ha hecho campaña para promover la participación en las primarias.

– ¿Eso tiene que ver con que la Nueva Mayoría no está en la franja?

– Si eso es así, sería una cosa bastante lamentable, porque los gobiernos tienen que promover la participación independiente de quienes sean los candidatos. Y además el gobierno pasado lo hizo, considerando que la candidata obvia que estaba en primer lugar era Bachelet, que era oposición.

– ¿En qué pie queda la Nueva Mayoría, que es la gran ausente de la franja?

– Queda completamente disminuida. Pensando nuevamente en términos de marketing, es como una marca que ya no existe. Es más, ya no existe la Nueva Mayoría porque de hecho ya se habla de la DC y los partidos que apoyan a Guillier, pero básicamente la no aparición en la franja es el fin político de la coalición. O sea, para las personas que ven la televisión sólo ven dos coaliciones políticas  (Chile Vamos y el Frente Amplio). La Nueva Mayoría al no estar en la televisión y en el debate político, para la gente no existe. Esto creo que va a ser muy dañino, además que va a tapar el nivel de conocimiento sobre todo de Carolina Goic que es la que menos se conoce. Se va a empezar a generar toda una conversación política sobre los cinco candidatos y la gente va a comenzar a decidir sobre cuál de ellos es el que más le gusta porque no conoce qué piensa Guillier y Goic. Esto, considerando que el público indeciso lo más probable es que sea bacheletista. Es fatal para las candidaturas, tanto de Goic como de Guillier. Además, la tesis que tenían algunos sobre que juntar las firmas podía servir para empatar con la franja o hacer algo vía streaming, creo que nada de eso puede competir contra la televisión, que es masiva y amplia.

– Existe la posibilidad de que el público de centro-izquierda, dado la ausencia de Guillier y Goic, pueda decidir su candidato en esta pasada?

– Claro, puede decidir por quién quiere votar, pero no por los que no están.

– ¿Cuál es el impacto real que tiene? ¿Puede la Nueva Mayoría en los próximos meses previo a la primera vuelta recuperar el tiempo perdido en las primarias?

– No tengo idea cómo lo van a hacer. Tienen dos candidaturas, no sé cómo se resuelve eso. Es una tarea grande ya que es un mes fuera de la campaña. Pero pienso que lo que tienen que resolver es un acuerdo de gobernabilidad, y eso pasa por decidir si van a llevar dos candidaturas y llegar a algunos acuerdos, pero lo que uno puede ver esta semana es lo contrario, que se han distanciado. Creo que los candidatos, tanto Guillier como Goic, se dan cuenta de esto, los veo a los dos poniéndole paños fríos a sus tropas porque se dan cuenta que la polarización tampoco les conviene.