En conversación con "El Líbero", el vicepresidente PS realiza un balance del año de Bachelet y proyecta el que acaba de comenzar.
Publicado el 03.01.2016
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“Estoy dedicado a la docencia; mis alumnos han valorado mis esfuerzos, estoy contento por eso, de ahora en adelante estoy pensando en dedicarme a la docencia, la clase política ya está agotada”, comenta entre risas el ex senador y vicepresidente del PS, Camilo Escalona, minutos antes de iniciar una conversación con “El Líbero”.

Y es que el ex senador realiza un crudo balance del año de la Presidenta Bachelet, del gobierno y de la clase política, sin embargo, valora la aprobación de proyectos como importantes logros para el país.

“La Presidenta dijo que había sido su peor año, yo no voy a competir con ese diagnóstico. Usted comprenderá que si la Jefa de Estado lo define de esa forma, habrá sido malo”, dice, y agrega que “para mí lo esencial del próximo tiempo es fortalecer la gobernabilidad democrática y no dañarla o perjudicarla”.

Además, Escalona se refiere al acuerdo electoral DC-PS para las elecciones municipales. Aclara que él apostó por una lista única y que no logró en parte por la debilidad de las directivas. Sin embargo, apuesta a que la lista DC-PS será la primera en las elecciones.

“Tenemos una alianza con el centro hace más de un cuarto de siglo. Acá lo interesante hubiese sido tener una lista única, pero a mí me enseñó Clodomiro Almeyda, que lo mejor es enemigo de lo bueno; ante la imposibilidad de tener una lista, enfrentaremos la elección con la DC. Desde mi punto de vista la lista DC-PS va a ser la primera en esta elección municipal”, afirma.

– ¿Cuál es su balance de la negociación?

-El balance es el que se sabía hace ya mucho tiempo. Acá una vez más ganó García Márquez, esta crónica se sabía cómo terminaba hace rato. Porque los partidos hoy no tienen la voluntad de bajar el exceso de candidaturas para establecer una lista única. Hay una ficción electoral, en el sentido de que más candidatos son más votos y eso es enteramente falso. Nuestro experto electoral hizo un estudio muy detallado que indica de manera irrebatible, que con más candidatos no hay más votos, incluso hay menos votos. El fenómeno de la abstención y de la apatía ciudadana está vinculado a razones mucho más profundas que al número de candidatos o candidatas. Pero bueno, la gente no tiene ganas de pensar parece.

-¿Por qué?

– Como no hay voluntad de enfrentar el exceso de candidaturas, todos necesitan más cupos y más espacio y eso significa desechar la mejor alternativa política que es la lista única, que es la posición que yo defendí en el comité central de noviembre, pero que después no existe la voluntad de llevar adelante, porque las directivas de los partidos son débiles, porque no tienen la  capacidad de ir a las comunas y ponerse frente de la gente y decir que no tenemos cupos para todos y vamos a tener que disminuir el número de candidatos. No hay esa voluntad, entonces desechamos la lista única y nos separamos en dos listas. Pero, por lo menos son dos, podría ser peor incluso, algunos pensaban en aumentar el número de candidaturas. Pero la comisión política fue clara en decir que ante la imposibilidad de hacer una lista única, el PS se pronuncia por dos listas, asumiendo nosotros la responsabilidad de compartir una lista común con la DC.

-Y en ese sentido, ¿cómo ve este acuerdo del PS con la DC?

-No tenemos ningún problema, si estamos aliados con el centro. Imagínese. Desde 1988, me acuerdo porque era miembro de la comisión política del PS y estaba en la clandestinidad, cuando en febrero de  ese año, pasamos a constituir el comando por el “NO”. Desde febrero de 1988 que tenemos una alianza, una unidad de acción, una coalición instalada entre la izquierda y el centro político. Esa no es ninguna novedad. Acá hay personas que se escandalizan que el cielo sea celeste cuando toda la vida el cielo ha sido celeste. Tenemos una alianza con el centro hace más de un cuarto de siglo. Acá lo interesante hubiese sido tener una lista única, pero a mí me enseñó Clodomiro Almeyda que lo mejor es enemigo de lo bueno; ante la imposibilidad de tener una lista, enfrentaremos la elección con la DC. Desde mi punto de vista la lista DC-PS va a ser la primera en esta elección municipal.

-Pero algunos senadores de su partido no ven con buenos ojos este acuerdo con la DC y han afirmado que el PS queda en una situación difícil.

-No, eso no lo dijeron en la comisión política. Nadie cuestionó esta decisión.

-Usted mencionó que las directivas habían sido débiles como una de las razones para no lograr una lista única, ¿por qué?

-Claro, porque no se atreven a decirle a sus bases que lo mejor en política es ir una sola lista y la unidad. Pero la unidad tiene un costo, menos candidaturas. No hay la fortaleza para decirle eso a las bases.

-Pero usted forma parte de la directiva del PS.

-Yo lo he dicho en todas partes, pero mi opinión no ha tenido el eco necesario para que pudiera ser realidad. La gente sabe y esto me cuesta votos en las elecciones internas, pero yo en política no me guío por el interés individual. Acá hay un interés de conjunto que es el que debiese prevalecer.

-¿Cuáles son los próximos pasos con la DC en el tema municipal?

-El siguiente paso es establecer el reglamento que nos permita como Nueva Mayoría definir las candidaturas a las alcaldías que no están definitivamente resueltas. Hay un trabajo que los secretarios generales que aún están llevando a cabo. Y las tareas de coordinación se realizarán una vez que el pleno del comité central del 9 de enero ratifique la decisión de la comisión política. Ante la realidad, lo peor es ser vergonzante.

-¿Por qué?

-Aquí hay algunos que andan a regañadientes, diciendo que cómo vamos a hacer esto. Pero en la comisión política nadie tuvo esa conducta, así que espero que esa actitud quejumbrosa se elimine, porque tenemos que asumir los hechos como son. Ante la ausencia de una lista única, la lista DC-PS se puede transformar en la lista número uno, en la principal. Porque si la UDI con RN van separados, la lista DC-PS va a ser la primera. Por esto, tenemos que mirar las cosas con la crudeza que corresponde, pero sin el fatalismo que algunos tienen.

-En ese sentido, ¿usted ve una debilidad en la otra lista de la Nueva Mayoría conformada por el PPD, PR y el PC?

-Yo veo que la lista DC-PS tiene una fortaleza clarísima. Es una lista que está en condiciones de alcanzar una votación en torno al 30% y transformarse en la lista mayoritaria. Tiene un lado ampliamente positivo, la lista única iba en beneficio del proyecto común, si eso no se puede tenemos que generar una alternativa que nos permita generar un piso para enfrentar los desafíos futuros y para eso el entendimiento DC-PS es eficaz y está vigente.

“La Presidenta dijo que había sido su peor año, yo no voy a competir con ese diagnóstico. Usted comprenderá que si la Jefa de Estado lo define de esa forma, habrá sido malo”

-¿Cómo evalúa el segundo año de mandato de la Presidenta Bachelet?

-La Presidenta dijo que había sido su peor año, yo no voy a competir con ese diagnóstico. Usted comprenderá que si la Jefa de Estado lo define de esa forma, habrá sido malo. No obstante, yo rescato dos cosas o tres cosas.

-¿Cuáles?

– En enero de 2015 se terminó el binominal. Y en abril de 2015 en plena crisis del legitimidad de la clase política por el caso SQM y cuando se derrumbaba la credibilidad política y el Parlamento se remecía por los aportes irregulares, se promulgaba la ley de término al sistema binominal. Yo fui una de las personas que en 2013 me atreví a vaticinar que durante ese año, era la última elección parlamentaria con binominal y así ocurrió. Segundo, en mayo, coincidiendo en el mismo mes del cambio de gabinete se promulgó la ley de inclusión, que no es un tema menor tomando en cuenta lo errático que fue la conducción de esta ley, las frases desafortunadas del ministro Eyzaguirre y las dificultades que nosotros mismos pusimos en el camino. En diciembre, el Parlamento, con el concurso de todas las fuerzas políticas desde el señor Boric, que trata de quedarse afuera como impoluto aunque también recibe dieta parlamentaria, hasta Bellolio, aprobaron la ley de gratuidad en general.

-¿Lo ve como un logro para el gobierno?

-Esto fue un logro para el país porque los gobiernos se desfiguran cuando hacen las cosas para sí mismos, y se engrandecen cuando hacen las cosas para el país. Este ha sido el paso más importante de estos dos años de administración, la gratuidad en la educación superior. Es decir que un joven como yo, hijo de un panadero, pueda si es que estudia tener estudios en una universidad. Me parece un logro republicano de la mayor importancia. Entiendo el estado de ánimo de la Presidenta porque ha sido golpeada directamente por el caso Caval y entiendo que la clase política está con la moral en el piso porque SQM, Penta, han afectado la credibilidad, pero lo que queda de manifiesto, es que el país sigue adelante, a pesar de la crisis de legitimidad política que se está viviendo.

-¿Cómo ve la proyección de la Nueva Mayoría?

-Creo que si la Nueva Mayoría comprende que gobernar es una tarea de largo plazo y no sólo consignas puede continuar. Por lo tanto, hay que tener voluntad, tenacidad y asumir que hacer las cosas gradualmente no es abandonar los principios como creen algunos, sino que la gradualidad es como la escala que junta un piso con otro en un edificio. Si se entiende que la gradualidad es la clave de un proceso de reformas bien llevado la Nueva Mayoría puede continuar. Si ,por el contrario, lo que impera es la euforia de querer hacerlo todo de una vez no va a ser posible que tenga éxito. Estamos viviendo el mismo dilema con que inició este gobierno hace dos años. ¿Cuál es el enfoque que va a prevalecer? Para mí lo esencial del próximo tiempo es fortalecer la gobernabilidad democrática y no dañarla o perjudicarla.

-¿Cómo debiese resolverse la carrera presidencial en la Nueva Mayoría?

-Si entendemos lo anterior, vamos a resolver el tema presidencial. Si hay quienes se les calienta cabeza tratando de levantar alternativas con discursos populistas, no va a ser exitosa la carrera presidencial. Antes de los nombres, hay que mentalizarse respecto de la orientación que vamos a tener. Yo creo que el país espera de nosotros cambios con gobernabilidad, y no desorden.

 

FOTO:AGENCIA UNO