En conversación con "El Líbero", el ex senador y vicepresidente del PS se refiere al encuentro que convocó a la cúpula del partido y cuya filtración estima "una deslealtad y un desatino". Además, aborda la primera semana del ministro del Interior, Mario Fernández. "En su condición de rancagüino, lo que quiere evitar es un desastre de Rancagua", comenta.
Publicado el 17.06.2016
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El pasado miércoles 15 el ex senador y vicepresidente del PS, Camilo Escalona, estuvo de cumpleaños y celebró con un almuerzo familiar y una comida íntima con sus amigos más cercanos. “Estamos sumando años, lo pasé excelente. Fue una comida pequeña, sólo con amigos, los políticos están muy desacreditados, no me junto con los políticos”, comenta entre risas minutos antes de comenzar la entrevista con “El Líbero”.

Hoy, a casi una semana de la publicación de La Tercera sobre la comida que organizó el agente de Chile ante La Haya, José Miguel Insulza, y que convocó a la cúpula del PS, Escalona explica las razones de su ausencia y se refiere a la ola de rumores que provocó el encuentro tanto en el oficialismo como al interior de La Moneda.

“No fui porque soy adivino. Y me di cuenta que no hay grado de confianza para convocar a una reunión como esa, porque alguien tomó nota y prácticamente entregó un acta de lo que era una reunión privada”, afirma el ex senador y agrega que “me alegro de no haber ido”.

Además, aborda la renuncia del ex ministro del Interior Jorge Burgos y analiza la primera semana de su sucesor, Mario Fernández.

“Lo que observo es que el ministro Fernández, con mucho tino, está tratando de encontrar una ubicación en el espacio geográfico de la Nueva Mayoría, que le permita dialogar con mayor facilidad con el conjunto de la NM y, en consecuencia, integrar una acción política que hasta ahora no se ha conseguido”, comenta.

-La comida en casa de Insulza desató una ola de rumores y causó molestia en La Moneda. ¿Puede el agente de Chile ante La Haya hacer estas reuniones?

-Es normal hacer un intercambio de opiniones entre personas, siempre que sea privado. Pero como hay deslealtad y desatino profundo, pasó lo que pasó. Si hay un diálogo privado, ¿quién se puede enojar por un diálogo político privado? El hecho es que no se está a la altura de las responsabilidades, porque es un hecho escandaloso que alguien haya tomado nota para después entregar una versión a los medios, es síntoma de un descriterio irreparable.

-Incluso al interior del gobierno circulaba la tesis de que habría sido Insulza quien filtró esta información para aparecer como referente político en medio de la acefalía de la Nueva Mayoría.

-La versión de que sería el mismo Insulza quien filtró es infantil, porque la gran víctima de la filtración es José Miguel Insulza

-¿Por qué?

-¿Quién pagó los costos por la filtración? Insulza. Una persona con la responsabilidad que él tiene, que consulte opiniones políticas es totalmente normal, el hecho es que contra toda norma política, que se entregue un acta de la reunión es un despropósito total.

-¿Qué costos? Algunos especulan que el gobierno filtró el sueldo de Insulza como “represalia”.

-Eso está en la página de transparencia, es normal en el país que estamos viviendo. Pero de verdad,  interpretar que fue Insulza quien hizo la filtración de la comida para dañarse a sí mismo me parece absurdo.

“Lo que observo es que el ministro del Interior en su condición de rancagüino, lo que quiere evitar es un desastre de Rancagua”

-Ya se cumplió una semana de la renuncia del ex ministro Jorge Burgos. ¿Qué impresión tiene de su salida?

-Para mí no fue sorpresiva, porque quedó una sensación compleja después del hecho generado por la famosa gira a la Araucanía a fines de diciembre. De manera que estaba latente la posibilidad de que el ministro Burgos dejara en libertad de acción a la Presidenta, tal como ocurrió. Yo esperaba que ese hecho se produjera.

-¿Por qué?

-La muy comentada visita a la Araucanía  generó una lesión que no se pudo resolver.

-¿Qué le parece la llegada de Mario Fernández al gobierno? Ha mostrado compromiso total con las reformas del gobierno e incluso que suscribía el proyecto de aborto presentado por el Ejecutivo, lo que generó diferencias en la DC.

-Lo que observo es que el ministro del Interior, en su condición de rancagüino, lo que quiere evitar es un desastre de Rancagua. Y eso significa ubicarse en un espacio político y encontrar un relato que le permita convocar al entendimiento del conjunto de la Nueva Mayoría, que como muchos han señalado, la dificultad que ha tenido hasta ahora ha sido la de encontrar un acuerdo político que le permita actuar con eficiencia, porque el espacio que cubre es muy ancho. Un aspecto que puede ser positivo muchas veces, que es la diversidad dentro de una coalición, en el caso de la NM ha operado como una heterogeneidad, que le ha restado convocatoria a su opinión política. Esto, porque son reiterados los casos en que se ven pugnas, controversias, y algunas que no tienen mucho sentido, como acaba de reconocer el diputado Andrade sobre su polémica con el ex ministro Burgos. El ministro Fernández con mucho tino, está tratando de encontrar una ubicación en el espacio geográfico de la Nueva Mayoría, que le permita dialogar con mayor facilidad con el conjunto de la NM y, en consecuencia, integrar una acción política que hasta ahora no se ha conseguido.

-Entonces, ¿cree que habrá un giro en Interior?

-Es inevitable que eso ocurra porque, para bien o para mal, no hay ninguna persona igual a otra, especialmente en política. Pueden haber compartido una vida juntos, o ser del mismo partido, pero finalmente son diferentes. Considero que los años de circo de Mario Fernández le están aconsejando situarse en un espacio de la NM que sea más viable para reunificar a sus diferentes protagonistas, más que él ser líder de una de las vertientes que constituyen hoy el bloque gubernamental. Es más que un rol de liderazgo, él está buscando encontrar un punto de equilibrio para poder ejercer un rol equidistante en esta amplitud que, para la NM, más que ser virtuosa, se ha transformado en la dificultad. Si logra resolver este dilema, al final en un año y medio más, cuando el gobierno concluya, él va a tener un balance positivo, que es lo que yo le deseo. Yo espero que él logre generar una convocatoria hacia el bloque de partidos de gobierno, que les permita asumir como corresponde la responsabilidad que muchas veces olvidan.

-¿Falta otro ajuste ministerial? En la Nueva Mayoría han pedido que se realice un cambio de gabinete mayor.

-Hay áreas en que hay muchas críticas, no quiero ser odioso con nadie así que no voy a señalar por separado, pero todo el país conoce que hay áreas deficientes, de manera que yo no lo descarto.

-¿No se refiere al ministro Nicolás Eyzaguirre? Ha recibido críticas del oficialismo.

-Esperemos que la Presidenta tome sus decisiones, más que estar agravando las tensiones de manera mediática.

 

FOTO: AGENCIA UNO