Durante dos años y cuatro meses, la Mandataria ha tenido mayor desaprobación que respaldo en su gestión. En la encuesta de ayer, alcanzó un 20% de apoyo, siendo superada en el mismo sondeo por polémicos líderes como Donald Trump (21%) y Raúl Castro (31%).
Publicado el 21.02.2017
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Ayer, la encuesta semanal Cadem arrojó que la Presidenta Michelle Bachelet tiene un apoyo ciudadano del 20% y un rechazo del 70%, manteniendo una tendencia que ha sido una constante en su segundo mandato.

Y es que Bachelet registra dos años y cuatro meses -de los casi tres años en La Moneda- con más rechazo que aprobación, lo que significa que el 80% del tiempo que ha gobernado lo ha hecho con cifras rojas.

Octubre de 2014 comenzó la caída sin retorno

El espiral descendente sin retorno, hasta ahora, comenzó el 17 de octubre de 2014 cuando la Mandataria socialista tuvo 43% de desaprobación y 41% de aprobación. Es decir, cuatro meses antes de que estallara el caso Caval en febrero de 2015.

En septiembre de 2014 Bachelet había tenido solo dos semanas con más rechazo (44% vs 45%) pero se recuperó a principios de octubre para luego mantener los números negativos hasta ahora.

En diciembre de su primer año de gobierno llegó a tener un peak de desaprobación de 55%, que superó con Caval en febrero, cuando se pegó un salto de casi 10 puntos de rechazo en una semana (ver tabla al final de la nota).

Desde ese momento se ha mantenido una marcada brecha, en que el rechazo ha superado hasta en 57 puntos la aprobación, como ocurrió durante los incendios del mes pasado, y durante el escándalo de las millonarias pensiones para funcionarios de Gendarmería.

De hecho, mientras en marzo de 2014 la Presidenta mostraba un 52% de aprobación y un 20% de rechazo, casi 3 años después la situación es la inversa, bajando en 32 puntos su aprobación y subiendo en 50 puntos su rechazo.

Según la misma encuesta de ayer, un 15% de los chilenos tiene una buena imagen de los presientes de Bolivia y Venezuela, Evo Morales y Nicolás Maduro, respectivamente, apenas cinco puntos menos que Bachelet. Sin embargo, otros polémicos líderes como Raúl Castro, en Cuba, y Donald Trump, en EEUU, superan a la Mandataria chilena con 31% y 21%, respectivamente.

Emblemáticas reformas con mayoritario rechazo

La encuesta Cadem, además, muestra que el amplio rechazo a las emblemáticas y polémicas reformas impulsadas por el gobierno está lejos de revertirse.

Ello, porque la reforma educacional tiene un 30% de apoyo (la mitad de la aprobación que mostraba al iniciarse el gobierno) y concentra un 60% de rechazo.

La reforma tributaria siguió la misma tendencia con un 20% de aprobación, menos de la mitad del 52% de apoyo mostrado en marzo de 2014. Actualmente, el rechazo llega a 61%.

Por último, la reforma laboral registró esta semana un 24% de apoyo, lejos del 44% con que inició su discusión en diciembre de 2014. El rechazo, en tanto, llegó a 58%.

Izikson: “Los chilenos perdieron la confianza en Bachelet, confianza que no le habían asignado a ningún otro político tradicional”

Roberto-IziksonPara el gerente de asuntos públicos de Cadem, Roberto Izikson, la persistente baja de Bachelet se debe analizar en tres momentos. “El 2014 estuvo marcado por el efecto de las reformas y por un debate ideológico asociado a la reforma tributaria y educacional que le costó a la Presidenta Bachelet una caída en la aprobación de 52 a 40%”, señala.

Un segundo momento fue en 2015, y quizá el más significativo, según el encuestador, ya que fue el “año de Caval. Sólo en febrero, el mes del escándalo, cayó de 40% a 30% de aprobación y perdió un neto de 17 puntos, la variación más significativa que ha tenido la serie de Cadem”.

A juicio de Izikson, Caval provocó algo que no había ocurrido nunca antes. “Los chilenos perdieron la confianza en Bachelet, confianza que no le habían asignado a ningún otro político tradicional. Y nunca más la recuperaron. Hoy Bachelet es una político más, dejo de ser la estrella de cine, distinta a los demás. Ahora es parte del lote de la política, y de las peores evaluadas”, sostiene.

El tercer momento de Bachelet fue en 2016 y tuvo que ver con la crisis de gestión, explica el gerente de Cadem. Ese año comenzó con la salida del ministro del Interior, Jorge Burgos, y con la crisis de la Araucanía, e impactó de forma significativa la desaceleración de la economía y el aumento del temor en delincuencia, temas que no estaban en el programa de gobierno.  Dicha crisis de gestión continuó con la crisis de los camiones, de los pescadores de Chiloé, la renuncia de la ministra Javiera Blanco por las pensiones en Gendarmería y la crisis del Sename.

El golpe final fueron los incendios del mes pasado, en que perdió 16 puntos de aprobación y retrocedió al nivel más bajo en 160 semanas.

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