En conversación con "El Líbero", el economista que ayudó a articular el acuerdo entre el gobierno y la oposición para mejorar la reforma tributaria, analiza los principales efectos de la iniciativa que fue aprobada ayer en el congreso. "Este es un capítulo más, la teleserie no ha terminado", dice.
Publicado el 28.01.2016
Comparte:

“Las correcciones que hizo el ministro Valdés son necesarias y mejoran la situación pero no corrigen los errores fundamentales”, afirma Bernardo Fontaine, el economista que ayudó a articular el acuerdo entre el gobierno y la oposición para mejorar el proyecto de reforma tributaria, el cual fue aprobado ayer con las indicaciones que ingresó el gobierno.

La Cámara aprobó el proyecto que simplifica la reforma tributaria por 82 votos a favor, siete en contra y 10 abstenciones. De esta manera, la iniciativa queda en condiciones para ser promulgada por la Presidenta Michelle Bachelet.

En conversación con “El Líbero”, Fontaine explica las principales modificaciones que contempla la nueva reforma y los efectos prácticos que puede tener al momento de su implementación. Sin embargo, a juicio del economista, la iniciativa “no soluciona los grandes problemas que tiene la estructura tributaria”.

“Esto demuestra una vez más que lo que tantos dijimos el año 2014, que la reforma tributaria estaba mal diseñada, en verdad teníamos razón, porque fue necesario corregirla antes de aplicarla”, dice. Y agrega que “el efecto práctico de que el sistema tributario no sea totalmente integrado es que dos personas que ganan lo mismo, una por ejemplo, como un profesional empleado y otra como un profesional independiente o emprendedor, van a pagar impuestos distintos”.

Sin embargo, explica que uno de los mayores impactos estará en un grupo de empresas, que incluye a las Pymes. Esto, debido a que se mantiene el aumento de los impuestos totales de 35% a 44,45% para algunas pequeñas y medianas empresas. “Si los sistemas fueran cien por ciento integrados, no habrían perjudicados. Pero como no hay sistema integrado, hay hasta 40 mil perjudicados”, afirma.

-Ayer el Congreso aprobó el proyecto que simplifica la reforma tributaria. ¿Cuál es su impresión de cómo quedó?

-Esto demuestra una vez más que, los que tantos dijimos el año 2014, que la reforma tributaria estaba mal diseñada, en verdad teníamos razón, porque fue necesario corregirla antes de aplicarla. En segundo lugar, esto busca corregir algunos temas, pero no soluciona los grandes problemas que tiene la estructura tributaria que nos va a regir. Y ese problema se refiere a que el impuesto que paga la empresa no es descontable 100% del impuesto que paga su dueño. Eso es lo que se conoce como un sistema semi integrado y no totalmente integrado.

-¿Cuál es el efecto de no contar con un sistema tributario cien por ciento integrado?

-El efecto práctico de que el sistema tributario no sea totalmente integrado, es que dos personas que ganan lo mismo, una por ejemplo, como un profesional empleado y otra como un profesional independiente o emprendedor, van a pagar impuestos distintos. Y eso no es justo y no es buen diseño tributario.

-¿Qué otros efectos tiene esta reforma a la reforma? ¿No quedó bien hecha entonces?

-Exacto. Las correcciones que hizo el ministro Valdés son necesarias y mejoran la situación pero no corrigen los errores fundamentales. La reforma tributaria que finalmente se aprobó, esta reforma a la reforma de ahora, demuestra que el gobierno se vio obligado a cambiar lo que había propuesto en el programa. Ahí se establecía un sistema tributario tipo renta atribuida, sistema que finalmente se va a aplicar solamente en algunos casos. Lo interesante, es que ésta es la primera vez que el gobierno estuvo dispuesto a plantear una reforma que no es la que está en el programa de gobierno.

-¿Qué otros cambios eran necesarios?

-Lo fundamental es que en el sistema actual, el impuesto que paga la empresa, se resta totalmente del impuesto que paga el dueño de la empresa. O sea, cuando el dueño de la empresa paga impuestos, descuenta lo que pagó la empresa por él. En el sistema tributario nuevo, el dueño de la empresa va a descontar solamente 2/3 del impuesto que pagó la empresa por él. Eso es que lo se conoce como que el sistema es semi integrado. Esto va a significar que un conjunto de empresas, a raíz de la reforma a la reforma, van a terminar pagando más impuestos de los que iban a pagar.

-Entonces, ¿en qué posición quedan las Pymes?

-Hay un grupo de empresas, no sólo Pymes, que podrían haber escogido la renta atribuida y haber pagado menos impuestos. Pueden ser hasta 40 mil empresas, no sabemos cuántas de ellas son las afectadas. Y la causa de eso, es que el sistema no es totalmente integrado.

-En ese sentido, el aumento de los impuestos totales de 35% a 44,45% para algunas pequeñas y medianas, ¿se mantiene?

-Sí, eso se mantiene. Y eso es producto de la falta de integración. Hay un grupo de empresas, que con esa simplificación del gobierno pueden terminar pagando más impuestos, debido a la falta de integración. No sabemos cuántas de ellas van a ser perjudicadas. Fundamentalmente, esto se debe a que no es un sistema integrado. Si los sistemas fueran cien por ciento integrados, no habrían perjudicados. Pero como no hay sistema integrado, hay hasta 40 mil  empresas perjudicadas.

-El gobierno destacó que esta nueva reforma tributaria avanzaba en algunos aspectos, como en la simplificación del sistema de tributación a la renta. ¿Cuáles son los avances significativos?

-La reforma a la reforma queda con un sistema tributario más complejo, más complicado que el que tenemos hoy. Pero queda menos complicado que el sistema tributario de renta atribuida que había propuesto el ministro Arenas y el gobierno originalmente. Hubiese sido mucho mejor que el gobierno hubiera hecho una reforma tributaria elevando las tasas pero manteniendo el sistema tributario que todos conocíamos.

-Entonces, ¿sirvieron las gestiones que se realizaron y que usted lideró para modificar la reforma tributaria?

-Sirvieron mucho. La reforma tributaria que planteó el ex ministro Arenas y el gobierno era muy complicada, imposible de aplicar, y además significaba un aumento del impuesto al ahorro de Chile del 20% al 35%, por lo cual castigaba fuertemente el ahorro. La campaña de críticas que hicimos como reforma a la reforma, junto con las críticas de los expertos y la ciudadanía, significó cambiar esa reforma, por la reforma que nos va a regir, que significa una tasa de impuestos muy alta, pero al menos una estructura tributaria menos castigadora del ahorro y menos expropiatoria de los ciudadanos. Por ejemplo, recordemos que la reforma original del gobierno consideraba un impuesto expropiatorio a la venta de propiedades que realizaban las personas, todo eso se cambió. Pero, respecto del sistema tributario que teníamos antes de la reforma, vamos a quedar con un sistema tributario peor.

-¿Cómo ve el panorama a largo plazo?

-El tema tributario va a seguir discutiéndose, vamos a seguir sufriendo nuevas modificaciones y simplificaciones tributarias hasta que lleguemos a un buen sistema. Este es un capítulo más, la teleserie no ha terminado.