En tanto, el secretario general de la OEA prepara su arribo definitivo al país para los primeros días de mayo, aunque volverá a fines de este mes. La salida de la otrora poderosa directora de la Secom es otra señal en favor de Peñailillo.
Publicado el 11.03.2015
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El pasado lunes el senador PPD Felipe Harboe se reunió con el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo. En el encuentro habrían abordado los últimos episodios que ha tenido que enfrentar el Gobierno durante las últimas semanas, además de analizar la agenda política y legislativa para los próximos meses. Este encuentro se da en medio de algunos rumores que han surgido sobre un eventual distanciamiento de la Presidenta Bachelet de Peñailillo y de diferentes críticas que han surgido en el oficialismo por el manejo de Interior frente al caso Caval, que involucra al hijo de la Mandataria, Sebastián Dávalos. Sin embargo, Peñailillo estaría “muy bien en su cargo” y Bachelet descartaría un eventual ajuste en su cartera, según explican en la Nueva Mayoría.

Fue a principios de febrero, cuando se dio a conocer el caso Caval, que la situación para el Gobierno y para la Presidenta Bachelet se volvió “compleja”, dicen en el oficialismo. Y es ante este escenario en que surgieron las críticas desde la propia Nueva Mayoría. Fue el ex senador y candidato a presidir el PS, Camilo Escalona, quien deslizó duras críticas contra el Ejecutivo, especialmente hacia Peñailillo. Escalona afirmó que el Gobierno había tenido una reacción “tardía” frente al caso.

“Cuatro días después, en una entrevista, el ministro del Interior señala que no ha leído la información de prensa en relación al caso. O sea, es tardía la capacidad de enfrentar una situación que iba a tener dimensiones insospechadas. No hubo la capacidad de dimensionar”, explicó Escalona y agregó que”no me resulta entendible que inmediatamente después se haya ido de vacaciones. No lo puedo entender”.

Las declaraciones de Escalona se dan dentro del contexto de las elecciones internas del PS, que enfrentará al ex senador con la senadora Isabel Allende. Ambos candidatos se encuentran en los últimos 45 días de campaña que estarán marcados por diferentes giras por el país y por la búsqueda de apoyos de diferentes líderes del partido. De hecho, hace una semana el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se reunió con Escalona para darle públicamente su apoyo.

Con la visita de Insulza al país y con su intención de volver a la política activa como lo afirmó en una entrevista en “El Mercurio”, surgieron rumores al interior del oficialismo de que Insulza -al dejar la OEA a principios de mayo- podría ingresar al gabinete de Bachelet para reemplazar a Peñailillo.

De hecho, Escalona afirmó en una entrevista en el  “El Líbero” , que “José Miguel Insulza reúne cualidades que no están en otros líderes políticos. Sus cinco años de ministro del Interior le dan un conocimiento privilegiado de todo el gobierno interior del país (…) Sus años de canciller y ahora de secretario general de la OEA le dan un conocimiento de política exterior que muy pocas personas tienen. José Miguel Insulza es una contribución de primerísimo nivel. Creo que cualquier persona se sentiría honrado de contar con su colaboración. En mi caso yo me siento privilegiado de contar con su respaldo”.

Sin embargo, desde el oficialismo señalan que este diseño no está en los planes de Bachelet. Esto, ya que la entrada de Insulza a Interior tendría un gran impacto en el gabinete y en el comité político, debido a la experiencia y trayectoria política de Insulza. Además, con un ajuste en Interior, donde Peñailillo es de absoluta confianza de la Mandataria, implicaría que la “columna vertebral” del gabinete de Bachelet se quiebre, cuestión que nunca ha estado en su diseño original.

Por esto, la estrategia de Bachelet sería mantener a Peñailillo e incluso entregarle mayor “poder” y potenciarlo a través de mayores apariciones ante la opinión pública. “Peñailillo está muy bien y muy bien evaluado por la Presidenta en su cargo”, comentan en el oficialismo. De esta manera, se postergaría la decisión de realizar un cambio de gabinete, incluso sectorial.

Los escenarios para Insulza

Según dicen en el entorno de Insulza, el secretario general de la OEA estaría disponible ante la eventualidad de que la Presidenta lo convocara al gabinete. Sin embargo, a Insulza le acomodaría más una candidatura de elección popular como ser candidato a senador o la carta presidencial del PS para las próximas elecciones.

Pero “todo a su tiempo”, comentan en el círculo cercano de Insulza, ya que el día clave para los planes del secretario general de la OEA será el próximo 26 de abril, fecha en que se realizarán las elecciones internas del PS. Esto, debido a que un triunfo de Escalona significará que su aliado Insulza quedaría en la “pole position” para cualquier responsabilidad electoral o de gobierno. De este modo, si la crisis por el tema Caval sigue escalando y el Gobierno no es capaz de resolverlo, la alternativa que propondría el PS sería “intervenir” La Moneda con una figura de peso como el “panzer”.

Sin embargo, el secretario general de la OEA no tomaría ninguna decisión antes de las elecciones internas de su partido. Lo único que tendría definido es retomar sus funciones como abogado y realizar algunas charlas y conferencias en Chile y el extranjero en universidades. De hecho, estaría concentrado en instalarse nuevamente en su antigua oficina ubicada en la calle Antonio Bellet en Providencia.

“Todo depende si Escalona gana, de la la situación del país , ya que el cuadro político está muy movido, imposible que se haga un plan tan evidente, tan claro”, comentan cercanos a Insulza. El secretario general de la OEA tiene contemplado viajar nuevamente a fin de mes al país para afinar detalles de su arribo definitivo.

Cambio en la poderosa Secretaría de Comunicaciones

“Pero cuando la directora de comunicaciones usa las redes sociales para descalificar a quien no piensa como ella, es porque hemos llegado al peor de los terrenos”, es parte de la carta escrita por Pablo Halpern -ex asesor de Michelle Bachelet y director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) durante el gobierno de Eduardo Frei- el 14 de agosto de 2014 en El Mercurio tras los dichos vía Twitter de Paula Walker contra Mariana Aylwin.

La polémica sólo dio paso a lo que comenzarían a ser los duros meses de la directora de la Secom al interior del palacio de La Moneda, quien la tarde de ayer habría llamado a la Mandataria para comunicarle que renunciaba a su cargo, pero que continúa junto a ella en la División de Estudios del “segundo piso”.

La decisión de Walker no llamaría la atención al interior de la Nueva Mayoría, pues fuentes en el oficialismo cuentan que tiene una “tensa relación” con parte del gabinete ministerial, en especial con el ministro Rodrigo Peñailillo.

De hecho, cuando estalló el denominado caso Caval su rol fue muy cuestionado, dado que la periodista se encontraba de vacaciones en Nueva York y no interrumpió su viaje para regresar a Chile y enfrentar una de las peores crisis que vive la segunda administración de Bachelet. Carlos Correa, el subdirector de la Secom e hijo de Enrique Correa, debió asumir la responsabilidad, quien además ahora ocuparía el puesto vacante de Walker al menos de manera interina.

A pesar de que es conocida la cercanía que tiene con la Presidenta, la periodista tampoco habría participado en el Consejo de Gabinete 2015 llevado a cabo el sábado 7 de marzo en el palacio de Cerro Castillo.

El vínculo de Paula Walker con la Presidenta Bachelet

El 24 de febrero de 2014, la -en ese entonces- presidenta electa Michelle Bachelet anunció que Paula Walker Cárdenas asumiría como directora de la Secretaría de Comunicaciones de su gobierno.

Para esa fecha, Walker ya había establecido una relación muy estrecha con la Mandataria. A mediados de 2006, durante la primera administración de Bachelet, Juan Carvajal la llevó para colaborar en la Secom. Tras la salida de Marta Hansen, asumió como jefa de prensa entre 2008 y 2010.  Luego continuó en la misma función, pero esta vez en Nueva York mientras Bachelet ejerció como directora de ONU Mujeres.

A pesar de que no milita en ningún partido y al parecer tampoco tendría “padrinos en la política”, la periodista egresada de la Universidad Diego Portales, logró convertirse en uno de los personajes del “círculo de hierro” de Bachelet. Sin embargo, el vínculo habría terminado, dado que -según cuentan fuentes cercanas a La Moneda- Peñailillo se ha convertido en la persona intocable dentro del segundo gobierno de la Presidenta.

FOTO: AGENCIA UNO