La Moneda desplegó anoche una cuidada estrategia comunicacional, que incluyó una entrevista en TVN minutos antes del partido con la Mandataria vestida en atuendo de hincha. La arriesgada apuesta funcionaría sólo si Chile ganaba el partido.
Publicado el 12.06.2015
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“Hoy la estrategia será tan importante como el esfuerzo y el talento”, fue el último mensaje que envió a sus seguidores de Instragram Alexis Sánchez, a dos horas de subirse al bus que lo llevaría desde el Complejo Juan Pinto Durán hacia el Estadio Nacional.

Alexis, quien anoche estuvo a punto de anotar el gol más rápido de la historia de la Copa América,  llegó junto a sus compañeros de la Roja pasadas las 19:00 horas al estadio y sólo ocho minutos después lo hizo la Presidenta Michelle Bachelet, cuando toda la prensa estaba concentrada en captar las imágenes del arribo de la Selección y su caminata hacia los camarines.

Como el niño maravilla, el Gobierno también tenía una estudiada estrategia para enfrentar el partido ante Ecuador, un cuidadoso plan comunicacional que tuviera como resultado salir victorioso, una vez que el árbitro argentino Néstor Pitana diera por concluido el pleito. Prueba de ello es que en el estadio se vio constantemente monitoreando todos los pasos de la Presidenta, al subdirector de la Secretaría de Comunicaciones del gobierno (Secom), Carlos Correa.

Michelle Bachelet había señalado el martes 2 de junio en Radio Cooperativa que no había ninguna razón para no asistir al partido inaugural de la Copa América, pese a la serie de rumores que señalaban que la Presidenta no quería exponerse a una silbatina del público a raíz de la crisis de credibilidad que vive el gobierno, a raíz de los casos Caval y SQM, fundamentalmente. “La verdad que yo en ningún momento me he planteado no ir”, señaló en esa oportunidad Bachelet a Cecilia Rovaretti en el programa “Una Nueva Mañana”.

La Presidenta cumplió con su palabra y anoche, junto a Eduardo Vargas y a Arturo Vidal, fue una de las figuras del triunfo de Chile frente a Ecuador por 2-0.

El cuidadoso plan comunicacional de La Moneda

Por disposiciones de seguridad relacionadas con la relevancia internacional de la Copa América, la Mandataria, al igual que el resto de las autoridades y los invitados especiales, debieron ingresar a la tribuna presidencial por un acceso distinto al que se utiliza habitualmente, distante a unos 20 metros del ingreso tradicional.

BACHELET EN LA TRIBUNAPor dicho lugar ingresó la Presidenta, a sólo siete minutos de que se iniciara la ceremonia inaugural de la Copa América, programada para las 19:15 horas. La esperaba la ministra del Deporte Natalia Riffo, uno de los pocos secretarios de Estado que asistieron al partido. Los otros fueron el ministro del Interior Jorge Burgos y el Canciller Heraldo Muñoz, los más futbolizados del gabinete. Y del resto de las autoridades, sólo se vio al presidente del Senado, Patricio Walker, y al presidente de la Cámara de Diputados, Marco Antonio Núñez.

Según señalan en La Moneda, el plan del Gobierno para el primer partido de la Copa América, era evitar a toda costa  eventuales pifias del público. Por eso se explica que la Presidenta haya llegado al Estadio Nacional sólo pocos minutos antes del comienzo de la fiesta e incluso ocupara esos instantes previos para compartir con niños de escuelas deportivas integrales de la Región Metropolitana, de tal forma de ingresar a la tribuna presidencial sólo segundos antes del inicio de la ceremonia.

Prohibido pinchar a la Presidenta

La inauguración comenzó puntualmente a la hora establecida, de tal forma que el público prácticamente no se enteró de la presencia de Michelle Bachelet en el estadio. Se apagaron las luces, comenzó el baile tradicional Rapa Nui y al director de la televisación oficial de la Copa, se le solicitó que cuando dispusiera mostrar a la Presidenta durante la transmisión, evitara replicar la toma en las pantallas desplegadas en el Estadio Nacional.

Y así ocurrió. Todas las ocasiones que los televidentes vieron a Bachelet en la transmisión, tanto en la ceremonia inaugural como en el partido frente a Ecuador, en la pantalla gigante del estadio dispuesta en el sector sur del Nacional, se pinchó otra imagen. En otras palabras, para los 45 mil espectadores que presenciaron el partido in situ, Bachelet no estuvo en el estadio. En cambio, los millones de espectadores que lo vieron por televisión, presenciaron desde sus hogares a una entusiasta Presidenta disfrutando los goles y el triunfo de la Roja, acompañada a su izquierda por la ministra Natalia Riffo, y a su derecha por su hija menor, Sofía Henríquez. Varios metros más lejos estaban las autoridades del fútbol, encabezadas por Sergio Jadue.

Esta estrategia televisiva estuvo a cargo del ex director de TVN, Daniel Sagues, quien en septiembre pasado asumió el cargo de director audiovisual de Presidencia. Él fue el encargado de solicitar a su colega a cargo de la transmisión oficial de la Copa América, que no exhibiera a Bachelet en las pantallas del estadio.

Una inauguración sin discursos ni presentaciones

El encargado de la ceremonia inaugural de la Copa, Esteban Icardi, había señalado horas antes del evento, que hace dos meses y medio que el Comité Organizador Local (COL) decidió que no iban a haber discursos, por parte de la Presidenta Bachelet, ni tampoco de parte Sergio Jadue. Sin embargo, lo que sorprendió fue que el locutor oficial ni siquiera nombrara a las autoridades presentes ni tampoco mencionara las palabras “ANFP“, “Conmebol” o “Gobierno de Chile“, que en definitiva son los organizadores de la Copa América. El presentador en off saludó al público, a los países que compiten por la Copa, avivó un par de Ceacheí  y dio el pase a la ceremonia oficial. El COL y el Gobierno no quisieron correr ningún riesgo que pudiera provocar alguna rechifla.

La entrevista de tres minutos con Pedro Carcuro

BACHELET CON CARCUROEsta cuidada puesta en escena de la Presidenta Bachelet en el partido de anoche entre Chile y Ecuador, tuvo un capítulo especial exactamente a las 19:48 horas, cuando concluye la ceremonia inaugural de la Copa América. La mandataria sube raudamente a la caseta de transmisiones de TVN, para sostener una entrevista con el comentarista Pedro Carcuro. A esa hora, cuando el canal estatal marcaba 16 puntos de rating versus 25 de Canal 13, Bachelet, vestida con la camiseta oficial de la selección, le concede en exclusiva tres minutos al canal estatal, donde declara su pasión por el fútbol y particularmente su admiración por los jugadores de la Roja, que se vería compensada dos horas más tarde con la foto que se tomaría en el camarín sur del estadio, junto a los jugadores.

El riesgo al que se exponía Bachelet con la entrevista previa, era que si Chile perdía frente a los ecuatorianos corría el riesgo de quedar públicamente asociada su figura con la derrota. Pero en La Moneda apostaban a que Chile iba a ganar y al parecer la apuesta les dio resultado.

La cordial visita al camarín

BACHELET CON LA ROJAEste grupo de futbolistas que ya lleva más de ocho años jugando juntos en la Selección Adulta, tiene una simpatía especial por la Presidenta Bachelet. Compartieron varios asados en el Mundial de Sudáfrica, la mandataria los visitó en el camarín del estadio de Cuiaba para la Copa del Mundo de Brasil el año pasado, y ésta vez no podía ser la excepción. Una vez terminado el partido, Bachelet no dudó en visitar nuevamente a los jugadores y dejar registros de dicho encuentro. Prueba de ello, fueron las fotos que se tomó en el camarín y que fueron divulgadas de inmediato en el sitio oficial de la Presidencia.

Sergio Jadue, como era lógico suponer, también visitó en el camarín al plantel ganador. Sin embargo, según comentaron los asesores comunicacionales de presidencia, Bachelet no necesitó ser invitada por el presidente de la ANFP, para visitar a los jugadores. “Ellos son muy amigos, la Presidenta quiso ir y partió, pero no lo hizo con Jadue”, señaló parte del equipo de prensa de la mandataria.

Cuando las condiciones de seguridad estaban dispuestas, el coronel de Carabineros Hugo Insulza dio la orden para que la Presidenta Bachelet pudiera abandonar el estadio con toda tranquilidad. A las 23:08 horas, y luego que Jorge Sampaoli había terminado hacía mucho rato su conferencia de prensa, y los jugadores ya comenzaban a subirse al bus rumbo a Juan Pinto Durán, Bachelet se sube al auto presidencial con la cabeza en alto, al igual que la Selección Chilena, que ganó el partido pero que dejó muchas dudas.