El canciller cubano disparó contra el Presidente de EE.UU. en el Congreso del Partido Comunista y un diplomático isleño señaló que la revolución “vive el momento más difícil de su historia".
Publicado el 25.04.2016
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La histórica visita del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama,  a Cuba durante el mes pasado remeció  los pilares ideológicos de la revolución cubana, lo que fue calificado como un “ataque” por dirigentes castristas.

En el discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana, le dijo directamente a Raúl Castro -presente en el lugar junto a la cúpula del régimen- que “no debe temer una amenaza de Estados Unidos. No debe temerle tampoco a las diferentes voces del pueblo cubano y a su capacidad de hablar, de reunirse y de votar por sus líderes. El futuro de Cuba tiene que estar en las manos del pueblo cubano”.

Canciller cubano: La visita de Obama fue un “ataque a fondo”

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó en el recién concluido VII Congreso del Partido Comunista, que la visita de Obama significó un “ataque a fondo a nuestra historia, nuestra cultura y nuestros símbolos”.

Pocos días antes se difundió un video en que el número dos de la embajada de Cuba en Madrid, Miguel Moré Santana, se expresa con gran crudeza en unas declaraciones ante los comités de solidaridad españoles con la Revolución.

En ese video, que circula en las redes sociales, el diplomático califica la cobertura brindada por los medios españoles a la visita de Obama como “muestra de una guerra cultural, psicológica y mediática sin parangón”. Además, critica que se utilizaran como única fuente de opinión a “mercenarios al servicio de EE.UU.”, lo que considera “una falta de respeto a Cuba”.

El diplomático sostuvo que “la Revolución cubana vive el momento más difícil de su historia“, porque los mecanismos de desestabilización utilizados por la Casa Blanca ahora son más sutiles y se proponen “corroer” el proceso desde el interior.

El funcionario isleño critica las medidas flexibilizadoras implementadas por la administración estadounidense, al asegurar que “las telecomunicaciones son el objetivo número uno” de ese Gobierno en una nueva estrategia “contra Cuba”. “Nos han llegado a decir que nos facilitan gratis -fíjense qué bondad- el acceso de los jóvenes cubanos a la red de Twitter”, señaló Moré.

Según su opinión, esta política se enmarca en un plan de los “poderes imperiales” para “acabar con la Revolución bolivariana de Venezuela y generar un efecto dominó que barra todos los procesos progresistas y de integración en el continente”.

Fidel Castro: “Cuba  no necesita que el imperio nos regale nada”

fidel castroEl primero que levantó la voz contra el ilustre visitante fue Fidel Castro, quien en una “reflexión” titulada “El hermano Obama” dijo que Cuba “no necesita que el imperio nos regale nada”.

El ex líder guerrillero calificó el discurso del Presidente de EE.UU.de “almibarado” y le pidió que “reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana. Deseaba que la conducta de Obama fuese correcta”, sugiriendo así que quedó  decepcionado con las palabras del visitante en la isla.

El explícito pedido de Obama a que los hermanos Castro –en el poder desde 1959- escuchen  la voz del pueblo fue respondida por el hermano mayor: “Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

“Los comentarios fuera de tono del canciller reflejan la preocupación de algunos sectores del régimen ante la nueva situación creada por la reanudación de las relaciones diplomáticas con Washington, publica el diario 14ymedio de Yoani Sánchez.

Disidente cubano: “El régimen regresa a las posiciones duras”

Para el coordinador nacional del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Eduardo Cardet, la preocupación de la dirigencia cubana se genera porque se sienten “amenazados” ante la apertura de EE.UU.

Este atrincheramiento (de la cúpula) en esa vieja posición demuestra la fragilidad que ellos sienten, el temor ante el cambio que está sedimentando nuestro pueblo. El pueblo de Cuba ha cambiado, hay una diversidad manifiesta y hay un agotamiento de este discurso oficial y ya no hay una identificación con ese mensaje que ellos quieren imponerle al pueblo”, argumentó.

Cardet consideró que las duras críticas del canciller Bruno Rodríguez es una prueba del temor de los dirigentes del partido a perder el poder. “Por ello este regreso a esas posiciones duras”, de volver a la retórica del enfrentamiento y “señalar a Estados Unidos como el imperio que pretende supuestamente destruir la nación cubana y todas esas falacias que para nada ayuda a la reconciliación ni a la normalización de relaciones”, dijo.

El dirigente del movimiento fundado por Oswaldo Payá subrayó que la continua represión hacia la oposición “demuestra que el Gobierno no tiene ninguna intención de cambiar en cuanto a la tolerancia política” e invitó a los cubanos a “estar unidos y trabajar muy duro”, para lograr una transición hacia un estado de derecho.