La votación de la DC es clave para la aprobación del proyecto del gobierno. El Ejecutivo necesita 19 votos para su aprobación, pero si algunos senadores DC se abstienen podría producirse un empate o sumarse las abstenciones a la posición que obtuvo mayoría. "En cuanto al tema de extensión de beneficios, nosotros vamos a facilitar su aprobación, algunos votarán a favor, otros se abstendrán, pero vamos a facilitar su aprobación", dice Zaldívar a "El Líbero".
Publicado el 05.03.2016
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En medio del debate y la incertidumbre por el futuro de la reforma laboral del gobierno, que se votaría la próxima semana, el senador DC Andrés Zaldívar adelanta lo que será el comportamiento de su partido en este tema, a través de un concepto clave: “facilitar” la aprobación de la reforma. No habla de aprobar, ni de votar a favor. La expresión que utiliza es “facilitar”. ¿Cuál es la diferencia? Él mismo lo explica en esta entrevista con “El Líbero”.

Tres eran las discrepancias que existían entre la DC y la izquierda de la Nueva Mayoría respecto de la reforma laboral: El fin del reemplazo en huelga, la negociación inter-empresas y la extensión de beneficios a los trabajadores no sindicalizados.

Sobre el reemplazo en huelga, el gobierno estuvo dispuesto a modificar la redacción del texto a través de una indicación en que incorporó la figura de “adecuaciones necesarias”, solicitada por la DC, y que permite seguir trabajando en sus funciones habituales a los empleados que no se hayan sumado a la huelga. Este acuerdo entre la DC y La Moneda permitiría que toda la bancada de senadores vote a favor de este artículo. Sin embargo, respecto de la negociación inter-empresa y de la extensión de beneficios, aún existen dudas al interior de la Democracia Cristiana.

Con respecto al primer punto, podría llegarse a un acuerdo durante el fin de semana. En cuanto al segundo, los senadores de la DC están divididos.

Ante este escenario, y frente a la pregunta directa sobre si podría rechazarse la reforma laboral por la ausencia de los votos de la DC, Andrés Zaldívar responde que “vamos a facilitar su aprobación”. Esto significaría que un número de senadores DC utilizaría el mecanismo de la abstención para, sin apoyar los aspectos de los que discrepan, permitir que de todos modos se aprueben.

El Ejecutivo necesita mayoría absoluta para la aprobación de la reforma, es decir, la mitad más uno de los senadores en ejercicio. De esta manera, con un senador desaforado (Jaime Orpis), el total es de 37 parlamentarios en ejercicio, y La Moneda requiere 19 votos para la aprobación del proyecto. De los 37 senadores, 16 son de oposición y 21 del oficialismo.

Una eventual abstención de la bancada completa DC, compuesta por seis senadores, dejaría a la Nueva Mayoría con seis votos menos y el total de sufragios oficialistas bajaría a 15, por lo que la reforma no podría aprobarse. Sin embargo, ante este escenario, Zaldívar explica que algunos de los senadores del partido sí votarán a favor, de manera que la abstención no sería de toda la bancada y la reforma podría aprobarse de igual manera. Uno de ellos, podría ser el de la senadora, Carolina Goic, quien se ha mostrado más afín con el proyecto del gobierno.

Sin embargo, en el caso de que más de un DC vote a favor de la reforma laboral y el resto de abstenga, la votación no queda resuelta, porque aún faltarían votos para llegar a los 19 requeridos. Ante este escenario, según dice el reglamento, la votación se repite inmediatamente. Si en la segunda votación los senadores insisten en su abstención, se considerarán sus votos como favorables a la posición que haya obtenido mayor número de votos. En este caso, las abstenciones DC se sumarían a los votos a favor y se aprobaría la reforma laboral.

-La DC anunció su rechazo a la reforma si no se reponía la indicación sobre las “adecuaciones necesarias”. El gobierno la repuso. Pero aún no se llega a acuerdo ¿Por qué?

-Por una cosa muy simple, porque hubo una mala comunicación. En el sentido de que estábamos discutiendo las negociaciones inter-empresas obligatorias y habíamos planteado que había que tratar de cumplir con el compromiso que se había tomado con las Pymes, en el que también participó el gobierno, que era que las Pymes no estarían obligadas en las negociaciones inter-empresas. Se redactó una indicación del gobierno, nosotros dimos el acuerdo, pero después, como a las 8 de la noche, se nos dijo que no había piso. Entonces, dijimos que íbamos a votar a favor todas las indicaciones menos ésa que quedará en estudio y es lo que está pasando. Estamos viendo, estudiando de qué manera compatibilizamos el compromiso que hay con las Pymes. El gobierno presentó una indicación alternativa, que es la que vamos a estudiar.

-¿Cómo se vislumbra el panorama en la DC? ¿Aprobarán esa indicación?

-Nosotros hemos sido claros. Vamos a apoyar todas las indicaciones del gobierno, salvo el tema de negociación inter-empresa y en ese tema vamos a estudiar de aquí al lunes y tomaremos decisiones. En cuanto al tema de extensión de beneficios, nosotros vamos a facilitar su aprobación, algunos votarán a favor, otros se abstendrán, pero vamos a facilitar su aprobación aunque creemos que no es una buena indicación, porque puede estar expuesta al riego de reclamo de constitucionalidad.

-¿Podría rechazarse la reforma laboral?

-Vamos a facilitar su aprobación.

 

“Yo no creo que el PS ni el PC tomen esa posición (de rechazo a la reforma laboral)”

-Tras la presentación de las indicaciones del gobierno surgieron duras críticas en el PS y el PC. El diputado del PS Osvaldo Andrade afirmó que habían muchas “ambigüedades” y “atrocidades”. ¿Qué le parece?

-Las críticas son normales, hay diferencias, pero lo importantes es repetarse en las diferencias. No tengo ningún problema con las críticas que a uno le puedan hacer, pero acá nadie puede pretender que uno tiene la verdad y el otro está en una posición oscura e incorrecta. Por lo tanto, yo asumo las críticas como corresponde. Yo soy muy respetuoso, si alguien piensa diferente a mí, respeto su planteamiento. Creo que esto es una cosa del debate político, más allá no me voy a molestar.

-Algunos sectores del oficialismo y la CUT han acusado “chantaje” hacia el gobierno por parte una minoría del Senado.

-No creo que sea así, al contrario, el proyecto con las indicaciones que ha hecho el Ejecutivo le da el equilibrio que el propio gobierno ha dicho que es necesario que tenga la reforma. Se refuerza la negociación colectiva, se mejoran condiciones de negociación, lo más importante en esto es que la legislación permita fortalecer el movimiento sindical y a su vez respetar la libertad de trabajo y tratar de evitar que una pequeña minoría pretenda imponerse sobre una mayoría. Y a mí lo que me importa es que el movimiento sindical trate de fortalecer su organización no sobre la base de la obligatoriedad de afiliación, sino que el mundo sindical se organice porque tenga conciencia de que la organización sindical fuerte le permite negociar en mejores condiciones.

-¿Cree que el gobierno se alineó finalmente con los planteamientos de la DC?

-Yo creo que eso es un error. Esto es lo que se logra por un gobierno que está convencido de que lo que está haciendo es bueno, no porque el gobierno se deje presionar. Este asunto del famoso reemplazo interno, hay una carta que está suscrita por Eduardo Engel y otros 20 economistas, que no son de derecha, que no representan a los empresarios, que creían que había que legislar igual que en los países de la OCDE permitiendo un cierto tipo de reemplazo no externo, y esa gente es inteligente.

-El PS y PC han anunciado incluso el rechazo de la reforma laboral.

-Ahí cada uno responderá sobre su decisión. Yo no creo que el PS ni el PC tomen esa posición, si son parte del gobierno supongo que tendrán que apoyar las indicaciones que ha hecho el gobierno. Si no lo hacen ellos tendrán que dar una explicación, nosotros no estamos rechazando las indicaciones del gobierno. Yo lo que rechazo enfáticamente, porque creo que es una crítica muy poco seria,  es que se diga que el gobierno ha hecho estas indicaciones por presión. Porque yo creo que ni la Presidenta de la República ni  los ministros firmaron las indicaciones porque hubo presión indebida de parte de un grupo de senadores. Es como atribuirnos un poder que no tenemos.

-Algunos senadores han planteado que este debate de la reforma laboral puede debilitar a la Nueva Mayoría. ¿Está de acuerdo?

-No creo, porque si estamos en un gobierno de Nueva Mayoría y el gobierno ha hecho este planteamiento y está haciendo un llamado a que se aprueben sus indicaciones, lo primero que tienen que hacer los que son críticos de lo que ha hecho el gobierno, no pueden decir que el gobierno ha actuado por presiones, porque estarían descalificando al gobierno. Y segundo, si las indicaciones están hechas por el gobierno hay que apoyar al gobierno.

-¿No cree entonces que la coalición se debilite o eventualmente se quiebre?

-No. La potencia de la Nueva Mayoría se da en la medida de que haya una unidad de acción entre el gobierno y quienes lo representan en el Parlamento. Quien debilita a la Nueva Mayoría es quien no acompaña al gobierno en sus planteamientos, después de un debate tan profundo como el que ha habido.

-Pero la DC ha sido crítica y no ha acompañado totalmente al gobierno en sus planteamientos de la reforma laboral.

-La DC no ha sido crítica, ha planteado lo que realmente nosotros creemos. Nosotros creemos históricamente en la libertad de asociación y de afiliación, ésa fue una diferencia histórica con el mundo marxista en los años 70. En ese tiempo, cuando nuestras diferencias eran más profundas, nosotros éramos contrarios al sindicato obligatorios, como siempre, y todo lo que atente contra la libertad de la persona para asociarse, pero sí hemos sido partidarios de fortalecer la organización sindical y la capacidad de los trabajadores para negociar.

 

FOTO: AGENCIA UNO