Max Colodro señala que, por su perfil “poco austero”, Dávalos jamás debió ingresar al gobierno. Carlos Huneeus defiende el actuar del ministro Peñailillo y cuestiona al Banco de Chile.
Publicado el 13.02.2015
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Ha transcurrido una semana desde que revista Qué Pasa diera a conocer el polémico crédito por $6.500 millones otorgado por el Banco de Chile a la empresa de Natalia Compagnon -nuera de la Presidenta Michelle Bachelet– para adquirir unos terrenos en la comuna de Machalí, los que fueron vendidos este lunes en $9.500 millones a un empresario de la VI región.

Durante estos siete días han surgido una serie de cuestionamientos hacia el hijo de la Mandataria, Sebastián Dávalos, quien actualmente ejerce como director del área sociocultural de La Moneda y quien jugó un rol clave en la obtención del crédito para la empresa de su esposa –que contaba con un capital de $6 millones- al participar en una reunión con el vicepresidente del banco, Andrónico Luksic.

El Líbero” consultó al filósofo y analista político, Max Colodro; y al director del Cerc, Carlos Huneeus, por los coletazos que este tema podría traer a la imagen de la Presidenta y el gobierno. Aquí sus respuestas.

Max Colodro: es un duro golpe a la imagen del gobierno. Dávalos nunca debió ser nombrado en un cargo de responsabilidad política

max colodro– ¿Cuál es su evaluación del NueraGate?

Esta situación sin duda echa por tierra el buen momento que el gobierno generó con la aprobación de los proyectos comprometidos al 31 de enero, a lo que se sumó también el efecto del caso Penta, al debilitar fuertemente la credibilidad de la oposición. El Ejecutivo y la Nueva Mayoría pasaron en cosa de horas de acusadores a acusados de malas prácticas y eventual tráfico de influencias.

– ¿El episodio daña la imagen de la Presidenta, del gobierno y del Estado?

– El NueraGate es un duro golpe a la imagen del gobierno ya que compromete principios y convicciones que ha buscado representar la actual administración: el combate a los privilegios y las desigualdades, el esfuerzo por emparejar la cancha, la crítica a los abusos, etc. El caso afecta directamente al entorno familiar de la Presidenta, genera una seria presunción de tráfico de influencias de su hijo para obtener un beneficio económico, a lo que se agrega también la eventualidad de haber ejercido presiones para modificar el plano regulador y aumentar así el valor de los terrenos adquiridos con dicho crédito.

– ¿Cómo evalúa la forma en que el gobierno ha abordado el tema?

– El gobierno pasó del respaldo incondicional a Dávalos a tomar distancia y exigirle que aclare su situación. Este cambio de estrategia muestra con claridad las dificultades que el caso está generando a la conducción política, instalando incluso versiones sobre diferencias y tensiones entre el hijo de la Presidenta y el ministro del Interior.

– ¿Dávalos debiera dar un paso al costado y renunciar?

Sebastián Dávalos nunca debió ser nombrado en un cargo de responsabilidad política que además debe administrar importantes recursos públicos. Su imagen asociada a un estilo de vida poco austero y sus negocios privados eran un riesgo que terminó por concretarse y estallar en la cara a La Moneda. Con todo, es muy complicado que Bachelet acepte ahora una renuncia que sólo va a confirmar los costos de una mala decisión presidencial, pero también lo es mantenerlo y dejar abierto este flanco.

– Respecto del crédito. ¿Cree que hubo un conducto regular para entregarlo, o hubo una consideración especial hacia Dávalos y su señora por ser hijo de Bachelet?

Sin duda el crédito sólo puede explicarse por el privilegio que tuvo el hijo de la Presidenta para acceder al controlador del Banco de Chile. Las condiciones, el monto y el hecho de ser aprobado luego de la segunda vuelta presidencial sólo refuerzan la imagen de una situación excepcional, asociada a la condición de hijo de la Presidenta.

Carlos Huneeus: el tema del crédito va a dañar la imagen de la Presidenta

huneeus– ¿El episodio daña la imagen de la Presidenta, del gobierno y del Estado?

– Probablemente el tema del crédito va a dañar la imagen de la Presidenta. ¿Cuánto? Eso es materia de especulación y no es tan relevante como el hecho mismo de que esto le traerá un efecto negativo.

– ¿Cómo evalúa la forma en que el gobierno ha abordado el tema?

– El ministro del interior ha actuado correctamente. Ha planteado que Dávalos debe declarar sus intereses y le ha tirado la pelota a él. Más no puede hacer.

– ¿Dávalos debiera dar un paso al costado y renunciar?

– Es un cargo de confianza de la Presidenta y eso lo determina ella. No me corresponde dar consejos, ella verá qué es lo mejor para la función presidencial.

– Respecto del crédito. ¿Cree que hubo un conducto regular para entregarlo, o hubo una consideración especial hacia Dávalos y su señora por ser hijo de Bachelet?

– Esta fue una situación excepcional y el Banco de Chile lo dio por el carácter político que significaba. Es una mala decisión de un banco, especialmente si cuatro otras instituciones bancarias lo habrían rechazado. Creo que es una pésima decisión del Banco de Chile y de su vicepresidente.

– ¿Este tema puede deteriorar la imagen del banco?

No lo sé. Pero yo creo que ante las élites no lo deja bien. Yo destaco a los otros bancos que se negaron a dar el crédito.