Por primera vez los columnistas del Foro Líbero opinan al mismo tiempo sobre un mismo tema: el legado del ex Mandatario y cómo impacta su muerte a la política chilena actual.
Publicado el 20.04.2016
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El concepto que describe la trayectoria política del ex Presidente Patricio Aylwin es “la transición”; así lo destacan los miembros del Foro Líbero: José Joaquín Brunner, Patricio Navia, Roberto Ampuero, José Ramón Valente, Luis Larraín y Gonzalo Cordero. Cada uno de ellos describe para “El Líbero” el aporte de una de las máximas figuras de la Democracia Cristiana y coinciden en que al Chile de hoy le falta aplicar lo enseñado por el ex Mandatario.

RAMPUERORoberto Ampuero: “En un Chile huérfano de liderazgo nacional… las ideas de Aylwin están más vigentes que antes”

– A su juicio, ¿cuál es el gran aporte de Patricio Aylwin en la historia reciente de Chile?

– Enseñar con el ejemplo que un Mandatario responsable no es aquel que impone a rajatabla lo que le dictan sus convicciones, ideología e intereses, sino aquel que intenta materializar sus sueños considerando a la vez a quienes, desde otras convicciones, ideologías e intereses, conforman también el país. Asimismo nos enseñó que a veces menos es más, y que un Presidente no se mide por sus intenciones y retórica, sino por lo que logra y suscita.

– ¿Cuál es la vigencia para el Chile de hoy de las ideas políticas de Patricio Aylwin?

– En un Chile huérfano de liderazgo nacional, polarizado en términos políticos, agobiado anímicamente, lesionado económicamente y atormentado por una crisis de desconfianza generalizada; sus ideas están más vigentes que antes entre quienes creemos que en el país no sobra nadie. Para salir airosos de las turbulencias que atravesamos, de Aylwin debemos difundir su republicanismo, humanismo, coraje civil y realismo, también su honestidad, mesura y prudencia, así como su espíritu conciliador y unificador, su capacidad autocrítica, y respeto por la dignidad del cargo que ejerció como Presidente de la República.

JJBRUNNER2José Joaquín Brunner: “La experiencia de la primera transición y el ejemplo de conducción de Patricio Aylwin debieran servirnos hoy como guías”

– A su juicio, ¿cuál es el gran aporte de Patricio Aylwin en la historia reciente de Chile?

– Conducir al país desde una dictadura de 17 años a una democracia que quedó instalada durante su gobierno y se proyecta hasta ahora sin rupturas. Fue una transformación política de gran envergadura hecha en paz, conciliando diferencias, reconciliando a bloques separados por el abismo de las violaciones a los DDHH y por las divisiones ideológico-culturales propias de la Guerra Fría. El país se encauzó por una senda de crecimiento con mayor equidad y adquirió una dinámica de modernidad cultural, con crecientes libertades y diversidad.

– ¿Cuál es la vigencia para el Chile de hoy de las ideas políticas de Patricio Aylwin?

– Plena. Estamos en una encrucijada y necesitamos de nuevo hacer una transición, ahora hacia una economía mas innovativa, con una mejor distribución de oportunidades de calidad, un eficaz Estado de bienestar que se construya gradualmente y una democracia con mayor capacidad de deliberar y acordar políticas para este tránsito. La experiencia de la primera transición y el ejemplo de conducción de Patricio Aylwin debieran servirnos hoy como guías.

GCORDEROGonzalo Cordero: “La transición que don Patricio Aylwin marcó con un contenido y estilo hoy es denostada por la Nueva Mayoría”

– A su juicio, ¿cuál es el gran aporte de Patricio Aylwin en la historia reciente de Chile?

– El mayor aporte del ex Presidente Aylwin fue su estilo de gobierno, con el que construyó la transición sobre la base de grandes acuerdos y la convirtió, en lo fundamental, en un proceso de todos los chilenos y no en una “vuelta de mano” o revancha del sector que él encabezaba. Políticamente en Chile el siglo XX terminó el día en que asumió la Presidencia de la República, porque con él se inició una etapa virtuosa de diálogo, se dejó en el pasado la ideologización que marcó el siglo anterior e inesperadamente para muchos -entre los que me cuento- asumió el cambio que se había producido en el mundo, dándole continuidad al modelo de desarrollo y fue capaz de equilibrar las investigaciones en materia de Derechos Humanos, con una relación institucional con las Fuerzas Armadas.

El tiempo ha ido colocando en perspectiva lo difícil que era sacar adelante un proceso como el que encabezó, de manera que pudiera contener las demandas de muchos de sus partidarios que, sin duda, aspiraban y exigían un gobierno que hiciera borrón y cuenta nueva, así como las desconfianzas de sus opositores y de los militares que habían entregado el poder. El asesinato del senador Jaime Guzmán, el ejercicio de enlace, la difícil relación con el general Pinochet, fueron desafíos mayores que superó sin estridencia, ni ostentación. Tal vez fue el último Presidente cuya agenda no estaba determinada por los medios de comunicación. Recordar esos días nos permite ver cuánto hemos cambiado como país, en muchos aspectos la sociedad ha progresado, pero la política se ha deteriorado.

Creo que don Patricio Aylwin tuvo dos atributos a los que, en lo personal, otorgo gran valor: primero, fue siempre un hombre de Derecho, su vocación jurídica marcaba su manera de ser y aproximarse a los temas; en segundo lugar su austeridad, que más allá de cualquier diferencia política es imposible de ignorar por su autenticidad.  No era la austeridad que se exhibe en revistas de papel couché.

En una vida política tan larga y agitada no hay duda que se pueden encontrar muchas aristas de su pensamiento y de su acción pública: está el Patricio Aylwin de la reforma agraria y de la CODE, el de la Alianza Democrática y el de la Concertación, pero al final la historia lo juzgará por los cuatro años al mando del país, en uno de los gobiernos más importantes y exitosos de nuestra vida republicana.

– ¿Cuál es la vigencia para el Chile de hoy de las ideas políticas de Patricio Aylwin?

– Más que sus ideas políticas que, no hay que olvidar, estuvieron marcadas por el comunitarismo de la DC del siglo pasado y que verdaderamente a estas alturas están completamente superadas; lo realmente importante fue la manera en que entendió la acción política en su rol de Presidente de la República. En esto hay una verdadera paradoja, ese estilo dialogante, pragmático, moderado y realista es más necesario que nunca, pero está completamente abandonado por los que son sus herederos políticos naturales. Poco o nada tiene la Nueva Mayoría, ni menos el Gobierno actual, de su manera de gobernar. Donde Patricio Aylwin ponía pragmatismo hoy hay ideología, donde él ponía realismo para alcanzar metas concretas y realizables hoy se colocan agendas maximalistas, donde él gobernaba con prudencia hoy gobierna el voluntarismo.

La transición que don Patricio Aylwin marcó con un contenido y estilo hoy es denostada por la Nueva Mayoría y, en cambio, es valorada por los que fueron sus adversarios. La vigencia de Patricio Aylwin estará siempre indisolublemente unida a la imagen que se tenga de la transición, allí está y siempre estará el corazón de su legado político. El diputado Boric, por ejemplo, piensa que ese período fue una traición del ideario de izquierda; para quienes tienen esa visión la figura del ex Presidente Aylwin nunca será alguien valorado ni vigente.

Por último, él tuvo un rol fundamental en generar una alianza entre la vertiente socialcristiana y una emergente vertiente socialdemócrata, ese es el núcleo de la Concertación, ese proyecto político hoy está debilitado y existe una gran duda acerca de su vigencia y viabilidad.

LLARRAIN1Luis Larraín: “Aylwin entendió el valor de los consensos y los acuerdos, hoy despreciados por muchos de quienes nos gobiernan”

– A su juicio, ¿cuál es el gran aporte de Patricio Aylwin en la historia reciente de Chile?

– Lideró la transición a la democracia. Primero, fue un actor importante de ella desde la Concertación y después fue su líder, desde la Presidencia de la República del primer gobierno democrático luego de la crisis institucional de comienzos de los 70′. En esas funciones, Patricio Aylwin demostró carácter y sentido de Estado, anteponiendo los intereses de Chile a cualquier interés personal o partidista. Prueba de ello es que estuvo dispuesto (hay quienes dicen que contra su instinto) a mantener las bases del exitoso sistema económico legado por el gobierno anterior, introduciendo por cierto algunas reformas.

Su tarea era objetivamente difícil desde el punto de vista político por las divisiones y temores presentes en ese momento, y la cumplió con eficacia y dedicación al contribuir de manera decisiva para que Chile tuviera una transición pacífica a la democracia.

– ¿Cuál es la vigencia para el Chile de hoy de las ideas políticas de Patricio Aylwin?

– Moderación y consenso. Patricio Aylwin sostuvo siempre posiciones moderadas, tendiendo puentes para que visiones diversas se encontraran en un proyecto de país común. En ese afán, entendió el valor de los consensos y los acuerdos, hoy despreciados por muchos de quienes nos gobiernan, que tratan de imponer su modelo de país a los demás chilenos sin concesiones ni sentido de país.

Encarna, por estas razones, el espíritu de servicio público que Chile necesita.

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Patricio Navia: “La genialidad de Aylwin fue saber retirarse a tiempo”

– A su juicio, ¿cuál es el gran aporte de Patricio Aylwin en la historia reciente de Chile?

– Fue el líder de una transición difícil pero exitosa. El contexto en que Chile recuperó la democracia era complejo. Pinochet seguía en el mando del ejército. Aylwin gobernó con una Constitución llena de amarres y enclaves autoritarios. Pero pese a eso, logró dirigir un gobierno que sentó las bases de la democracia y permitió que el país entrara por el sendero del desarrollo, crecimiento, democratización e inclusión.

– ¿Cuál es la vigencia para el Chile de hoy de las ideas políticas de Patricio Aylwin?

– Aylwin es hijo de su época. Es un político de un periodo cuando la política se hacía entre cuatro paredes, alejados de la gente. Tal vez por eso la genialidad de Aylwin fue también saber retirarse a tiempo. Después de dirigir un buen gobierno en un período muy difícil, Aylwin se retiró de la política. No intentó volver a ser Presidente. Supo cuál era su momento y lo aprovechó. Si bien las formas en que se hacía política han cambiado, rescato la moderación y el pragmatismo de Aylwin. Esos siguen siendo valores claves para ser un buen político. Hay que saber defender los principios y los valores, pero avanzando con moderación se llega mucho más lejos y siendo pragmático respecto a la hoja de ruta se avanza mucho mejor. Esos valores siguen estando muy vigentes hoy en Chile.

JRVALENTEJosé Ramón Valente: “En el Chile de hoy, la impronta de Patricio Aylwin cobra especial relevancia”

– A su juicio, ¿cuál es el gran aporte de Patricio Aylwin en la historia reciente de Chile?

– Al igual que ocurre con los grandes líderes, Patricio Aylwin tuvo la visión y la humildad de rodearse de colaboradores de altísimo nivel para llevar adelante una transición que se preveía muy difícil, pero que gracias a dicha decisión terminó siendo muy exitosa.

– ¿Cuál es la vigencia para el Chile de hoy de las ideas políticas de Patricio Aylwin?

– Don Patricio fue capaz de separar la paja del trigo y en vez de partir de una hoja en blanco, decidió mantener las cosas buenas en que Chile había avanzado durante los años del gobierno militar y a la vez imprimirle sello propio al proceso de transición de la democracia que le tocó liderar. En el Chile de hoy, donde la Nueva Mayoría quiere borrar todo lo avanzado en los últimos 30 años y llevar al país de regreso a las políticas fracasadas del siglo XX, la impronta de Patricio Aylwin cobra especial relevancia.

 

FOTO RETOQUE DIGITAL: SANDRO BAEZA/AGENCIAUNO