A casi cinco meses del incendio que dejó cerca de 3 mil viviendas destruidas, sólo un 15% de los damnificados ha obtenido una solución y se han entregado 24 permisos de edificación.
Publicado el 07.09.2014
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“Esto fue una hoguera, era como estar metida dentro de un horno”, expresa la señora Gloria Ferreira, quien es parte de una de las 2.799 familias que el pasado 12 de abril perdieron su hogar tras el incendio que ocurrió en Valparaíso. La afectada cuenta que no conoce de plazos y menos cuántos inviernos más deberá pasar en una mediagua.

La Presidenta Michelle Bachelet salió a frenar esta incertidumbre el miércoles pasado al anunciar un paquete de medidas que contemplan desde la reconstrucción hasta obras de infraestructura con un horizonte al 2021. En cuanto a las viviendas, se invertirán más de $57 mil millones de pesos para reponer las 2.959 casas dañadas o destruidas por las llamas en un período que abarca hasta el 2017.

“Incluyendo los proyectos asignados en el mes de agosto, a la fecha se han entregado 453 subsidios habitacionales”, informó la Mandataria, cifra que representa a un 15% de los damnificados: un 85% espera su solución en mano.

No obstante, a juicio del delegado presencial para la reconstrucción de Valparaíso, Andrés Silva, no existe un retraso en el proceso, debido a que depende de cada familia querer acceder a una solución habitacional.

De hecho, la autoridad estableció una meta que define como “ambiciosa”. “La idea es que de aquí a diciembre tengamos a todos los damnificados que deseen acceder a la ayuda del Estado por la vía de los subsidios de reconstrucción con su beneficio en la mano. La única exigencia para los propietarios es que tengan su permiso de edificación”, explica a “El Líbero”.

No obstante, hasta la fecha, según los números entregados por la Municipalidad de Valparaíso, sólo se han otorgado 24 permisos de edificación. Para el alcalde de la comuna, Jorge Castro, el problema está en el proceso de tramitación. “Ha habido una burocracia traducida en los servicios. Pero también tenemos que decir que no todas las situaciones son iguales. Habían algunos terrenos que no contaban con escritura, otros que no estaban debidamente inscritos, etc.”, señala a “El Líbero”.

A pesar de lo anterior, a juicio de Castro, en los últimos dos meses se ha avanzado en la entrega de los informes previos y de la certificación de riesgos para llegar a proyectos definitivos tanto en la autoconstrucción como en la vivienda fija.

El plan de subsidio que estableció el Gobierno otorga la libertad para que aquellas personas propietarias de los terrenos puedan construir por su propia cuenta y luego pedir un reembolso. En el caso de los arrendatarios y allegados, indica Andrés Silva, se hizo un llamado especial para la construcción de 2 mil viviendas en Valparaíso y Viña del Mar en el marco de los $21 millones. Está previsto que la oferta esté disponible en noviembre. “A esto se suma que hemos aplicado subsidios inmediatos, de hasta 900 UF, que permiten adquirir viviendas usadas o nuevas en cualquier lugar de Chile”, agrega.

Es el panorama de una reconstrucción que aún tiene a más de mil familias en casas de emergencia, pero que, según el propio delegado: “Si hay una persona que no quiere optar a un subsidio y quiere seguir viviendo en una mediagua, nosotros no podemos obligarla”.